Lanzado: gráficos de toxicidad de estrategias de trading

23 April 2020
Javier Colón

Seguimos incorporando a nuestro kit de diagnóstico aquellas estadísticas que consideramos que son de mucho interés para traders e inversores. Esta vez se trata del análisis de la toxicidad del flujo del DARWIN y sus inversores.

La estadística se muestra en el estudio de la Capacidad del DARWIN, pero de momento no afecta a su nota.


Qué es la toxicidad de flujo

La toxicidad intenta medir cómo de sencillo es para un proveedor de liquidez dar contrapartida a dicho flujo y veremos por qué es un parámetro muy relevante.

En el mercado existen agentes que se encargan de crear mercado aportando liquidez al libro de órdenes, con la esperanza de obtener un beneficio con el menor riesgo posible. Toman la liquidez de un lado del mercado, confiando en poder deshacerse de dicha operación lo antes posible por demanda en el otro lado del mismo. Si son capaces de cruzar dicha orden en el mismo instante, es obvio que ganan el spread, pero ¿qué ocurre si el mercado se mueve mientras deshacen su posición? En ocasiones ganarán y en otras perderán, y de media obtendrán un beneficio (o pérdida), de un importe desconocido, y dependiente de la habilidad de dicho proveedor para determinar qué órdenes coge.

La toxicidad de un flujo dependerá entonces de:

  1. El volumen de la orden respecto al volumen que se mueve en dicho activo en sentido contrario en un periodo de tiempo. A mayor volumen de la orden, más tiempo tardará en quitarse el proveedor el riesgo porque no encontrará demanda suficiente a tiempo en el otro lado.
  2. La dirección que toma el precio en los instantes posteriores de cruzarse la operación. Si el precio se mueve a favor del DARWIN, significa que el proveedor entrará en pérdidas rápidamente. Si de media existe siempre un sesgo favorable al DARWIN, el flujo se considerará tóxico.
  3. El tipo de proveedor que tengas al otro lado. En concreto de su apetito de riesgo, que definirá el tiempo que estará dispuesto a mantener una operación y volumen abierto en un determinado activo.

Por qué importa conocer la toxicidad del flujo

Caso 1

Si un DARWIN es muy tóxico, incluso antes de tener inversión alta, podemos asegurar que nunca podrá gestionar más volumen que el que marca el atributo de Capacidad. Además, se trata de DARWINs que pueden ocasionar problemas de divergencia incluso con poco volumen de inversión respecto al máximo definido por el atributo de Capacidad. Ojo, porque si un DARWIN es tóxico sin tener mucho volumen, puede también ser un indicador de que el proveedor está vendiendo su señal en otros brókeres o se trata de un EA. Es decir, puede que no estemos viendo todo el volumen que realmente está gestionando el DARWIN.

También puede ser un indicador de agotamiento de la estrategia, porque muchos otros traders estén atacando la misma ineficiencia, sobre todo si se trata de estrategias que buscan pocos pipos de media por trade (menos de 10 pipos).

Caso 2

Si un DARWIN tiene una divergencia alta pero su flujo no es tóxico, significa que está sufriendo de divergencia porque no está fraccionando debidamente su operativa. El mercado sería muy probablemente capaz de absorber más volumen si el gestor introdujera el volumen poco a poco en el mercado (mínimo 10 segundos de cadencia).


Cómo se mide la toxicidad

Desde la perspectiva de los proveedores de liquidez, el tamaño de la orden no es del todo un problema, porque lo pueden gestionar:

limitando el tamaño máximo que están dispuestos a poner en el libro de órdenes, y
definiendo la máxima exposición que desean llegar a tener abierto en un determinado activo y flujo (bróker), y el tiempo medio que consideran mantener el riesgo abierto.

Cada proveedor definirá un límite en función de su apetito de riesgo. En consecuencia, es un parámetro que está en su control.

En cambio, la dirección del mercado es algo que a priori no pueden gestionar, por lo que deben protegerse muy bien de coger sistemáticamente órdenes de un flujo que entra en positivo rápidamente y de mantenerlas durante un periodo de tiempo superior a lo que permite su tolerancia al riesgo y que les lleve a cerrar sus operaciones en pérdidas.

Indirectamente, una orden muy grande respecto al flujo existente en ese activo en ese momento, hará que el precio se mueva a su favor, porque cada uno de los proveedores se iría retirando, hasta que no entrase interés en el otro lado del mercado con el que protegerse.

En consecuencia, la toxicidad de un DARWIN dependerá de cómo se mueve el precio en los instantes inmediatamente posteriores a mandar la orden (hasta 5 minutos, para incluir muchos de los apetitos de riesgo de los proveedores) en una muestra suficientemente representativa de órdenes de la estrategia.

Si el precio del subyacente se mueve a favor de la estrategia, el flujo será tóxico, en caso contrario, no. Será tanto más tóxico cuanto antes y más se mueva a su favor el precio y el volumen de la orden, obviamente.

Herramienta de toxicidad en Darwinex

Hemos querido hacer una herramienta que no sólo defina si la estrategia es tóxica o no, sino que pueda ayudar a los gestores de DARWINs a aumentar su capacidad si fuera necesario.

Para ello, para cada DARWIN, se toman las 200 últimas órdenes de apertura y las 200 últimas de cierre de una operación y hacemos con cada una de las muestras dos gráficos.

Gráfico de retorno

En el primero medimos la rentabilidad mensual que hubiese tenido el DARWIN si hubiese hecho la operación x segundos después de lo que realmente hizo.

Para ello cogemos los precios del subyacente a los x segundos (usando nuestra base de datos de precios de tick del bid o ask), y calculamos la rentabilidad de los trades con ese nuevo precio.

Si la rentabilidad es peor, significa que el DARWIN, en esa muestra de 200 operaciones, lo hizo mejor que si hubiese abierto x segundos después, y en ese caso sería tóxico.

Mostramos la rentabilidad mensual porque permite compararlo con la divergencia, que también se mide en formato mensual y así gestionar debidamente la optimización de la capacidad.

Si un DARWIN tiene una divergencia del -1%, pero fraccionando puede obtener un -0.2%, sabrá que aún tiene margen de fraccionamiento. En consecuencia, la herramienta sirve de gran ayuda para cuantificar cuánto y con qué retraso puede fraccionar la operativa.

Muchos DARWINs tienen toxicidades muy distintas en la entrada y en la salida, por lo que con la nueva herramienta también les permite determinar en qué órdenes conviene fraccionar y en cuáles no.

Debemos tener en cuenta que el estudio se hace con 200 órdenes y que no excluye ninguna, por lo que debemos ser cautelosos con las medidas que se tomen. Pueden existir órdenes que distorsionen el gráfico en una u otra dirección.

Gráfico en pipos

En el segundo gráfico se muestra la diferencia en pipos unitarios (diferencia en precio dividido por el precio y multiplicado x10000). Los pipos muestran la diferencia media en el precio que hubiese obtenido la estrategia si hubiese hecho la orden x segundos posterior a lo que realmente hizo.


Esperemos que esta nueva funcionalidad sea útil, y por favor dadnos todo el feedback que podáis para mejorar.